10 ESTRATEGIAS PARA EXPRESARSE BIEN ORALMENTE

Si hay un elemento importante en nuestras prestaciones, es nuestra capacidad de expresarnos oralmente.
A veces se dice de los oradores: "fulano es carismático" o "fulano no tiene carisma", ¡como si el carisma fuera un don dado a unos pocos elegidos!
Pero, en el fondo, ¿qué significa exactamente?
Para empezar esta reflexión, les propongo un pequeño ejercicio de observación sobre el grabado de arriba.
¿Qué piensan del personaje de la derecha?
Clásico, introvertido, cohibido, tímido, falto de humor, incómodo, sin saber dónde meterse para esconderse, falto de confianza en sí mismo, acomplejado, torpe, experto, serio, ¿habiendo reparado notablemente su intervención?
¿Qué piensan del personaje de la izquierda?
Cómodo, grandilocuente, dominando su tema, visible de pies a cabeza, dirigiéndose directamente a su auditorio, altivo, exagerando, poco sincero, egocéntrico, mentiroso, charlatán?
Interesante, ¿verdad?
Si les gusta el ejercicio, les aconsejo que se apresuren al museo más cercano o a un motor de búsqueda y observen retratos, pinturas, fotos, esculturas y se hagan esta pregunta: "¿qué impresión emana de este rostro, de esta postura, de esta mirada?"
Para expresarse oralmente de manera correcta, es necesario, por supuesto, dominar el idioma, tener confianza en uno mismo, adaptarse al interlocutor y al contexto (conversación, discurso...).
Pero en realidad, nuestra comunicación es el reflejo de nuestro estado interior.
No somos responsables de cómo nos perciben los demás, pero somos responsables de la imagen que damos de nosotros mismos.
Ante todo, es indispensable elaborar su "diálogo interior".
¿En qué estado de ánimo se encuentra cuando habla ante un público?
- Se siente juzgado(a) y eso le paraliza.
- Se siente incómodo, pero no le molesta demasiado.
- Se siente intimidado, pero disimula, y nadie se da cuenta.
- Adopta un papel/máscara que no es usted, pero que le tranquiliza (cambia su forma de hablar, sus gestos, su actitud general).
- Se siente bastante seguro, pero siente que quizás le falta un poco de técnica para ser más eficiente.
¿Conoce gestos parásitos (tics gestuales o verbales) cuando habla en público?
¿Conoce gestos que delatan su estrés?
¿Conoce gestos que evocan una barrera, una ruptura con su auditorio (mirada baja, hombros encogidos, brazos cruzados, se esconde detrás de su material...)?
Les propongo un pequeño ejercicio:
- Enumere adjetivos para calificar la imagen que desea transmitir al público (ejemplos: cómodo, simpático, clásico, original, creativo, culto, divertido, irónico, ácido, literal, fiable, tímido, astuto, independiente, inconformista, empático, etc.).
- ¿Qué actitudes ilustrarían perfectamente estos adjetivos? (indumentaria, nivel de lenguaje, mirada, movimiento de manos, brazos, etc.).
¿Sabía que las personas consideradas carismáticas son las que mejor articulan?
Una de las principales razones que impiden que una persona se exprese bien oralmente es la timidez. De hecho, cuando le falta confianza en sí mismo o tiene miedo de hablar, inevitablemente le costará convencer a un público.
La mejor manera de romper con este complejo y mejorar su expresión oral es practicar frente a un espejo. Le resultará más fácil enfrentarse a su público y captar la atención de su interlocutor.
Ejercicio 1: Hablar frente a una pared e imaginar el horizonte.
Ejercicio 2: Hablar con un bolígrafo atascado entre los dientes, como un puro.
Ejercicio 3: Identifique su frase imposible de decir, no intente decirlas rápidamente, al contrario, haga hincapié en la palabra que le parezca importante y haga una pausa. ¡Hablar rápido no es un signo de soltura, sino de pánico!
Didón dina ditón.
Doce duchas dulces.
Gisela sueña con la química.
Voy a casa de mi querido Sergio.
El juez hace justicia.
Su gato canta su canción.
Sabes que cazamos en casa de Sergio.
Dieciséis jacintos secos en dieciséis sobres sucios.
Quiero y exijo exquisitas excusas.
Ejercicio 4: Mezcle los dos ejercicios anteriores.
Ejercicio 5: Adopte el ritmo de habla adecuado.
Para saber cómo mejorar su comunicación verbal, primero hay que aprender a hablar lentamente. Esto le da tiempo al público para comprender realmente el significado de cada palabra, para VISUALIZAR lo que usted dice y, mediante los momentos de silencio, para realzar sus palabras.
También puede cambiar el tono de su voz. Es una técnica para captar la atención de su público. Además, puede ser interesante jugar con el ritmo. Sobre todo, no se prive de ello.
Ejercicio 6 : Visualice lo que tiene que decir.
Antes de decir cualquier cosa, es indispensable visualizar lo que se tiene que decir.
Primero identifique:
-los pasajes difíciles de decir (frases largas, palabras complicadas, etc.)
-los momentos en los que se puede hacer una pausa (anote el texto con un lápiz)
-qué palabras hay que resaltar
-en qué momento mirar a su público
Ejercicio 7: Juegue con el silencio.
Lo que emitimos despierta el espíritu crítico, lo que hacemos lo reduce (el ruido es tranquilizador, pero solo para quien lo emite).
Esto es cierto en la vida, es cierto oralmente.
Lamentablemente, el silencio a menudo se asocia con el vacío, con el aburrimiento.
En realidad, el silencio aumenta el impacto de lo que queremos expresar.
Por ejemplo, "Bien..." seguido de 3 segundos de silencio, después de hacer una pregunta y esperar una respuesta.
HERRAMIENTA: Entrenarse en mantener el silencio (estar saturado de palabras reduce la atención): ¿no se dice que "el silencio es oro"?
Por lo tanto, también es interesante prever momentos de silencio en una presentación (observación, reflexión, hablar en voz baja).
Ejercicio 8 : Sea persuasivo.
- Antes de empezar, infle sus pulmones de aire, manténgase erguido y sea consciente de que es interesante.
- toma de energía (mano sobre la mesa, pies en el suelo)
- sobre la mesa, 3 zonas: cerca (escucha), centro (propuesta afirmada), lejos (certeza, conclusión).
- posición de la cabeza recta (cabeza ladeada signo de los falsos).
- gestionar la risa y el humor (empezar un intercambio con la risa puede interpretarse como un signo de debilidad, de falla).
- no dudar en manejar la indecisión, para no despreciar la ignorancia del otro y parecer desafiarlo.
- no presumir de sus conocimientos, esto se percibiría como una voluntad de dominar.
- respetar las esferas de autonomía corporal (distancia), sonora (evitar el ruido), intelectual (no descuidar la idea que una persona tiene de sí misma, nunca subestimarla).
- el ego positivo (el que nos impulsa al entrenamiento para superarnos) y negativo (presumir despierta el espíritu crítico).
Ejercicio 9: Tomar un modelo.
Si logra encontrar el modelo adecuado, comience a seguirlo con mucha atención. También sería importante tomar notas para estudiarlas más tarde.
Escuche a oradores, actores, abogados, profesores.
Observe su forma de entrar en escena, sus gestos, su mirada, escuche sus primeras palabras, no para imitarlos, sino para comprender cómo lograron realzar SU personalidad.
Para concluir, estos diferentes ejercicios no son una receta de cocina a seguir para ganar carisma, sino más bien una invitación a conocerse mejor, para realzar SU personalidad.
La cuestión no es querer controlar lo que los demás piensan de nosotros (¡es una batalla perdida de antemano!), sino trabajar para crear la imagen más honesta de nosotros mismos, porque lo que revelan todos estos ejercicios es que el carisma ¡es ser REAL!
«La personalidad comienza donde termina la comparación.»
Karl Lagerfeld
Artículo de Sébastien Thill