La magia de OuLiPo
¿Alguna vez has oído hablar del «Taller de literatura potencial», más comúnmente llamado Oulipo?
¡Bajo este nombre, cuanto menos extraño, se esconde uno de los métodos creativos más lúdicos!
En sus inicios, fue un grupo de investigación literaria fundado en 1960 por el matemático François le Lyonnais y el escritor y poeta Raymond Queneau.
Su objetivo es descubrir nuevas formas de lenguaje y escritura, modernizando la expresión a través de juegos de escritura.
Por ejemplo, en lugar de limitarse a la tragedia en 5 actos, a la regla de las tres unidades en el teatro (tiempo, lugar y acción), Oulipo propone a los autores nuevas formas de escritura.
El grupo es famoso por sus desafíos matemáticos impuestos al lenguaje, obligando a usar astucias creativas.
Para ello, Oulipo se basa en el principio de que la restricción incita a la búsqueda de soluciones originales.
Nos obliga a romper con los hábitos para alcanzar la novedad.
Así, a los miembros fundadores les gustaba describirse como «ratas que construyen ellas mismas el laberinto del que se proponen salir».
La propuesta que les traigo hoy es aplicar algunos de sus principios a nuestro arte mágico.
Técnica 1: Recortar el escenario.
Por ejemplo, uno de los desafíos del grupo Oulipo fue "cortar alejandrinos de Stéphane Mallarmé para quedarse solo con la parte que rima (el final del verso): este ejercicio tiene primero el poder de revelar más simplemente el sentido de un poema, un poco a la manera de un haiku japonés (poema japonés muy corto, que expresa un sentimiento, una impresión en tres versos)
Así es posible "cortar" un texto de rutina, un título, para llevarlo a otro lugar.
¿Por qué no cortar una rutina para quitarle su final habitual, o al contrario, alargarla inventando una continuación?
Técnica 2: El truco intersectorial
Consiste en mezclar dos novelas superponiendo sus puntos en común (tipo de personaje, de situación o de giro).
¿Por qué no tomar dos trucos que no tienen absolutamente nada que ver y superponer su título, o su efecto, o los objetos que utilizan, hacer el efecto de uno con el texto del otro?
Por ejemplo, ejecutar la Maleta de las Indias o un número de escapismo, con una baraja de cartas y su estuche, o bien con monedas y una caja Okito.
¿Un juego de trileros con discos compactos?
Técnica 3: la privación
Para no escribir prohibiéndose una práctica (ej. No usar adjetivos, no usar tal objeto, no hablar, no poder ver, no tocar el objeto, etc.)
El ejemplo más llamativo de este principio es, sin duda, la novela "La desaparición" de Georges Perec, que consiste en escribir una novela de más de 300 páginas sin utilizar ni una sola vez la letra más frecuente de nuestro idioma, la "e": ¡una proeza estilística que marcó la literatura!
Para escribir “La Disparición”, Georges Perec tuvo que encontrar un método para generar creatividad.
En 1969, Georges Perec, en una entrevista televisiva (el programa Actualité littéraire), confiesa: “Si, en lugar de 26 letras, solo vamos a tener 25, se producirá una verdadera catástrofe, siempre y cuando la letra que elijamos sea una letra importante”. Lejos de ser una catástrofe, su novela resultó ser increíblemente vigorizante.
Entonces, ¿cómo lo hizo? Para saberlo, hay que hojear el expediente preparatorio de su obra. Allí se ven, sin orden aparente, ilustraciones sobre el tema de la "e", páginas mecanografiadas, hojas garabateadas. Como Perec involucra a otros autores, también se encuentran correspondencias en las que una "e" se localiza aquí y allá y se rodea con un círculo rojo. A pesar de una apariencia desordenada, tiene un método claro, que consiste en elaborar listas de palabras sin "e" según una clasificación que él mismo decidió: palabras que empiezan por "k", palabras que terminan por "d", verbos, nombres propios…
Así, recupera palabras desaparecidas o poco usadas, y crea un lenguaje exuberante, por medio de juegos de palabras, por ejemplo.
Este modo de proceder le facilita la tarea: “El libro salió solo, explica Perec en 1969. Hubo una especie de automatización de la escritura.”
¿Cómo utilizar este método en nuestra magia? Aquí hay algunos ejemplos que podrían darte pistas: hacer un truco de cartas sin cartas, hacer un truco de monedas con cartas, hacer un truco sin hablar, o sin espectador. Y tú, ¿qué podrías quitarle a tu próximo truco para sacarlo de lo común?
Técnica 4: lo contrario
¿Por qué no buscar lo "contrario" de un efecto existente (no encontrar una carta elegida, encontrar 51 cartas excepto la correcta, una carta ambiciosa que solo baja hacia el fondo de la baraja, "levitar hacia abajo" (justificando así un agujero negro o una desaparición), empezar un truco por el final (encontrar una carta que aún no ha sido elegida)...
Técnica 5: el juego con el lenguaje
La elección es amplia: inventar un idioma que no existe, hablar solo en futuro, expresarse en un idioma extranjero o en "spanglish", anunciar de antemano lo que va a pasar a la manera de Bertold Brecht, escribir en forma de abecedario, usar las palabras asociándolas con su contrario, usar anagramas u homófonos, hablar solo citando marcas famosas o eslóganes publicitarios, repetir el mismo efecto de diferentes maneras (cómico, dramático, trágico, misterioso, irónico, grosero, etc.) ¡a la manera de un Cyrano de Bergerac en su famosa tirada de los narices!
Técnica 6: ¡la que prefiero, encontrar tus propias restricciones!
Para ayudarte, también puedes visitar el sitio web oficial del movimiento Oulipo, que ha creado un diccionario ilustrado con ejemplos de las restricciones más emblemáticas.
En resumen, la restricción se convierte en un juego, un trampolín, una puerta abierta a un universo que aún no existe, pero que cobra vida en el momento en que la restricción se nos impone.
Más que una técnica creativa: ¡una filosofía de vida!
¿Y si la verdadera libertad fuera la restricción?