Ilusionista, divulgador, hombre de televisión, defensor del pensamiento crítico... El nombre de Gérard Majax resuena como una leyenda en el mundo de la magia francesa para el gran público. Pregúntele a un transeúnte que le mencione el nombre de un mago francés y, sin duda, le dirá el de Gérard Majax. Para muchos, encarna la figura del mago que asombró a varias generaciones a través de sus apariciones en televisión. Un repaso a su trayectoria.
Una vocación temprana
Gérard Majax, cuyo nombre real es Gérard Faier, nació el 28 de abril de 1943 en Niza. Fascinado por la magia desde muy joven, comenzó a interesarse por ella en la adolescencia. Aprendió por sí mismo, practicó incansablemente y rápidamente se hizo notar.
Gérard Majax comprendió muy pronto que la magia podía ser una formidable herramienta de comunicación... y de espectáculo, más aún con la televisión que se democratizaba cada vez más.
Fue en la televisión donde Gérard Majax se convirtió realmente en una figura ineludible. En los años 70 y 80, encadenó programas, especialmente en TF1 y FR3, donde presentaba trucos de magia en directo o en público. Presentó programas como Y'a un truc, Passe-Passe, o La Magie de Gérard Majax, que marcaron a toda una generación.
Con su aspecto reconocible, su voz pausada y sus gestos precisos, fascinaba a los espectadores. Divulgaba la magia, la hacía accesible, y cultivaba esa relación tan particular entre la duda, el asombro y la reflexión.
Un mago... pero también un escéptico
Si Gérard Majax dedicó su vida a la ilusión, fue también para denunciar mejor los falsos poderes. En la línea de James Randi o Houdini, se involucró en la lucha contra los charlatanes, los gurús y las pseudociencias.
Es uno de los fundadores del Observatoire Zététique, que promueve el pensamiento crítico y el análisis racional de los fenómenos considerados "paranormales". Ha participado en varias investigaciones destinadas a demostrar que supuestos "médiums" o "videntes" utilizaban en realidad técnicas de manipulación psicológica y de prestidigitación.
Uno de sus golpes de efecto más célebres sigue siendo el caso de la mesa levitante en el programa Droit de réponse (1987), donde reveló en directo que el fenómeno supuestamente sobrenatural era en realidad un simple truco de magia, realizado con la complicidad de los presentadores.
Una larga carrera
Gérard Majax nunca se detuvo. Continúa actuando, escribiendo, asesorando producciones o programas. También es autor de varios libros sobre magia y sobre lo paranormal, a menudo teñidos de un humor fino y una mirada crítica.
Paralelamente a su carrera como mago, también ha colaborado con el mundo del cine y del espectáculo en vivo, y sigue transmitiendo sus conocimientos a jóvenes ilusionistas. Sigue siendo una figura respetada, tanto por sus habilidades técnicas como por su rigor intelectual.