El quick change: el arte del cambio rápido de vestuario
Breve historia del quick change
El quick change, o el arte de cambiarse de vestuario rápidamente, no es algo nuevo. Ya se encuentran rastros de este tipo de espectáculo al menos en el siglo XIX, pero fue a finales de este siglo y principios del XX cuando este arte volvió a ponerse de moda con un tal Leopoldo Fregoli. Este último popularizó el quick change, transformándose a veces hasta 100 veces en el mismo espectáculo y actuando en las ciudades más importantes del mundo. Fregoli también fue actor y participó en varios cortometrajes de finales del siglo XIX. Además, compró a los hermanos Lumière un aparato para poder proyectar él mismo escenas filmadas, aparato que renombraría como Frégoligraphe y que lo convertiría en uno de los pioneros del cine, filmando a veces el backstage de sus cambios de vestuario.
Digno sucesor de Fregoli, un artista mucho más cercano a nosotros, mundialmente famoso por sus rápidos cambios de vestuario y su peinado, es sin duda Arturo Brachetti, quien además creó el musical titulado Fregoli, en homenaje al artista del mismo nombre. Los numerosos cambios de vestuario de Arturo Brachetti se realizan en un espectáculo que mezcla música y humor, al igual que lo hacía Fregoli en su época. Arturo Brachetti recibió varias distinciones por su carrera, incluido el título de Caballero de las Artes y las Letras en 2011, y tuvo el honor de ver su estatua de cera creada en el Museo Grévin.
Recientemente, han surgido nuevas evoluciones en el quick change, destacando Léa Kyle, quien causó sensación con sus números de cambios de vestuario ultrarrápidos y visuales, que aportan un aire de novedad a la escena del quick change. Apasionada de la costura y la magia, estas dos pasiones unidas le permiten diseñar sus propios vestuarios y así crear nuevos métodos para lograr efectos hasta entonces imposibles. Mientras que los cambios de vestuario se hacían anteriormente pasando detrás de algo que ocultaba (biombo, cortinas, confeti, …), Léa Kyle logra encontrar nuevas soluciones para realizar la mayoría de sus cambios a la vista, dando un nuevo impulso a esta disciplina centenaria. Se dio a conocer en sus apariciones televisivas, especialmente en los programas Incroyable talent, o en Fool Us donde asombró a Penn y Teller.
El sombrero de Tabarin
Aunque este tipo de espectáculo ya no se realiza mucho hoy en día y no se trata propiamente de un cambio de vestuario, un clásico del género fue lo que se llamó "El sombrero de Tabarin", en honor al artista callejero del siglo XVI que actuaba en la Place Dauphine de París. Este tipo de número se basaba en la presentación de un sombrero que, cuando se plegaba de cierta manera, podía, a medida que avanzaba el número, transformarse en numerosos sombreros y accesorios. Así, de un simple sombrero clásico se podía pasar a un tricornio y a más de cuarenta formas diferentes. Arturo Brachetti todavía presenta regularmente en sus espectáculos un número de este tipo. Si deseas iniciarte en esta disciplina, se ha producido un DVD de Patrice Curt en el que explica los diferentes pliegues de este sombrero.
Récords mundiales
Como toda disciplina por derecho propio, los artistas intentan superar los límites de este arte queriendo entrar en el Guinness World Records. Así, encontramos a los malayos Avery Chin y Sylvia Lim que logran 17 cambios de vestuario en 30 segundos, o a los portugueses Solange Kardinaly y Arkadio con 25 cambios de vestuario en un minuto.