Boris Wild: el Kiss Act, Penn & Teller y la emoción como brújula del mago

Un juego de cartas, una sala en silencio y, al final, espectadores con los ojos empañados: eso es lo que el Kiss Act ha hecho de Boris Wild uno de los magos de close-up franceses más reconocidos del mundo.

Boris Wild es un mago parisino, Gran Premio de los campeonatos de Francia de la FFAP, ganador de los Monte Carlo Magic Stars y galardonado en los campeonatos mundiales de la FISM, especialmente por su Kiss Act. Ha actuado cinco veces en el Plus Grand Cabaret du Monde y ha sorprendido a Penn & Teller en el programa Fool Us. Su método se resume en una idea: ir más allá de la sorpresa, partiendo de una emoción y una historia en lugar de un efecto.

Este artículo repasa su trayectoria y se basa en la entrevista que concedió al podcast «Derrière l'oreille» para describir sus principios de creación, su forma de trabajar con barajas marcadas y la preparación de su actuación en Fool Us.

Boris Wild en breve: una trayectoria entre close-up, escenario y televisión

Autor, conferenciante y creador, Boris Wild lleva más de treinta años desarrollando una carrera internacional. Cuenta que comenzó de niño, en el norte de Francia, con un libro de magia para el público general de Patrick Page, a quien después tuvo la suerte de conocer. Su palmarés es sólido: Gran Premio de la FFAP, Monte Carlo Magic Stars, premio en los campeonatos mundiales de la FISM, invitado de honor del congreso FFFF, la reunión de close-up más prestigiosa del mundo, y presidente del jurado de close-up en la FISM de Pekín.

En televisión, ha aparecido cinco veces en el Plus Grand Cabaret du Monde y en Fool Us, en Estados Unidos. También ha sido portada de varias revistas especializadas (Genii, The Linking Ring, Magicseen, Vanish). Entre sus números más conocidos figuran el Kiss Act, el Butterfly Act, un número de anillos y un número de mentalismo, Pure Telepathy. Su nombre también está asociado a una baraja marcada, cuyo uso ha explorado mucho más allá del simple «saque una carta».

La emoción primero: por qué la sorpresa no es suficiente

Para Boris Wild, el truco de magia está ligado a una palabra: la emoción. Un truco debe sorprender, es su definición misma, pero hay que ir más allá: transformar lo que la gente ve en una sensación, en un escalofrío, tocar «el corazón». Para lograrlo, observa lo que a él mismo le conmueve en la vida, en el cine, en el espectáculo, y busca por qué ciertas escenas quedan grabadas en muchas personas. Si se arraigan, es porque han provocado algo fuerte.

También insiste en la paleta de emociones. El humor es una, la nostalgia, el miedo también, y la emoción no se reduce a una pequeña lágrima. Es una observación que sitúa en el centro de su trayectoria: en la época de sus comienzos, veía que el close-up de cartas giraba casi exclusivamente en torno a la comedia, con trucos encadenados como sketches. Se dijo que, ya que todo el mundo hacía reír, él haría llorar, con un juego de cartas.

Kiss Act y Butterfly Act: partir de una escena, no de un efecto

Su método se distingue por un orden de trabajo invertido: parte de la historia, y luego busca cómo la magia puede servirla, y no al revés. Una escena de cine le marca, se pregunta si hay algo que contar en el escenario, y luego elige el efecto que llevará el relato. Cita como ejemplo el final de Lost in Translation, cuya fuerza reside en que nunca sabemos lo que se dice, y la apertura de Là-haut (Up), que resume una vida de pareja en unos minutos.

  • El Kiss Act es una historia de primer amor, un recuerdo que casi cualquiera puede reconocer. Cuenta que espectadores salen conmovidos hasta las lágrimas de un número hecho con un juego de cartas.
  • El Butterfly Act evoca un amor perdido, sin aclarar nunca si se trata de una separación o de un duelo: cada uno le pone su propia historia.
  • La música juega un papel importante. Le reconoce una construcción narrativa en sí misma (inicio, medio, final, crescendo) y cita el universo de Tim Burton y Danny Elfman como fuente de inspiración.

Finalmente, aclara que hay que poner de uno mismo en un número: los espectadores perciben el monólogo interior del mago, y saben por instinto si está presente o en piloto automático. Sobre estas cuestiones de relato, nuestro artículo sobre la forma de contar una historia en su espectáculo ofrece otras pistas.

Lo que le marcó: Tina Lenert y el close-up que se convierte en teatro

Sitúa el momento decisivo en la FISM de 1988, donde descubre el número de Tina Lenert: un momento teatral, emocional, estético, donde la magia no era espectacular sino perfectamente puesta en escena. Se preguntó por qué no se contaba una historia de esa manera en close-up. Hoy, ve en artistas como Yann Frisch con Baltass, Shin Lim o Eric Chien un close-up que ha llevado muy lejos la música, la coreografía y la emoción. Nuestro retrato de Yann Frisch vuelve sobre este número.

La teoría del extraterrestre: apuntar al efecto ideal antes que al método

Boris Wild tiene una herramienta de creación que presenta en conferencias. Cada vez que crea, se imagina que es un extraterrestre dotado de poderes mágicos, obligado a esconderse en la Tierra porque esos poderes son normales en su mundo. ¿Cómo produciría el efecto, o cómo se vería, para que nadie lo entendiera? Intenta acercarse lo más posible a eso: el efecto ideal, sin rastro de método.

Esta idea tiene consecuencias concretas:

  • Nada en un número debería estar dictado por el método: solo la presentación, el efecto y la emoción deben dictarlo.
  • Es mejor no justificarlo todo. Mostrar durante demasiado tiempo que una caja está vacía da la impresión contraria, mientras que una situación establecida por el propio espectador es mucho más difícil de contradecir para él.
  • Si el método es bueno pero la presentación es débil, o viceversa, hay que volver a trabajar: cuando no se tiene ni lo uno ni lo otro, no funciona.
  • Una excelente idea en manos de otro no funciona necesariamente en las suyas: prefiere encontrar su propio ángulo en lugar de tomar el de un colega.

Esta cuadrícula también le sirve cuando juzga concursos de la FISM. Busca un mago ante él, no a alguien que encadene trucos. La magia «de entretenimiento», hecha de efectos espectaculares sin propósito, no le atrae: no cuenta nada.

La baraja marcada, o cómo salir de la imagen de un juego de principiante

Para muchos, una baraja marcada es una herramienta de principiante, un medio para evitar controles. Boris Wild defiende lo contrario: utilizada con antelación o retraso, asociada a cartas clave y a técnica, permite efectos de una fuerza que la técnica por sí sola no alcanza. La utiliza desde hace más de veinte años ante profanos como ante magos. Su consejo: aprender primero las técnicas, y luego un día hacer todo lo que se hace con una baraja marcada, y ver que algunas técnicas se vuelven innecesarias, no por pereza sino porque se apunta al efecto ideal.

Aplica el mismo razonamiento a los clásicos. Sobre la carta en cualquier número, un efecto muy crudo, buscó un ángulo más personal, por ejemplo el del cumpleaños: el número ya no es un simple dígito, se convierte en una fecha, un recuerdo, una persona. Es un principio trasladable: vincular un efecto conocido por todos a algo íntimo.

Fool Us: un número creado a medida, con la voz de Penn

Boris Wild tomó la decisión de no actuar en Fool Us con un número ya ensayado. Cuenta que le dedicó un año entre la decisión y la emisión, con una cuarta o quinta versión de su carta en cualquier número, diseñada para el programa y para Penn & Teller en sí mismos. Su consejo a quienes algún día se unirían a un set de televisión es trabajar un número que se integre perfectamente en el programa.

Según su relato, la voz de Penn Jillette formaba parte del método, pero Penn no podía grabarla por adelantado ya que los dos magos no saben nada de los números. Un cocreador del asistente de voz Siri, él mismo mago, habría reconstruido esta voz a partir de un audiolibro, antes de destruir el programa una vez terminada la grabación, por precaución. La reacción de Penn & Teller, atónitos, hizo el resto, y el mago David Berglas le escribió una nota para saludar el truco. Boris Wild nunca comercializó este número: quería crear algo que perdurara, en lugar de un producto.

Lo que piensa de la magia en las redes sociales y del público de hoy

Sin condenarlo, Boris Wild señala que el auge de las redes sociales ha convertido la magia en una herramienta de comunicación y promoción personal, con efectos flash que a veces se basan en gimmicks desechados después de tres segundos. Cita a Xavier Mortimer como un ejemplo de creador que ha comprendido cómo convertirla en un contenido inventivo, al tiempo que subraya que eso no es suficiente en el escenario. El público, acostumbrado a las pantallas, a la alta definición y a los efectos especiales, espera propuestas artísticas más profundas. Un número que funcionaba hace veinticinco años no funcionaría de la misma manera hoy, lo que obliga a adaptar los clásicos, no a abandonarlos.

Lo que los magos pueden aprender para su propio trabajo

  • Partir de una emoción o una escena, y luego elegir el efecto, en lugar de lo contrario.
  • Preguntarse cómo haríamos el efecto si no tuviéramos nada que esconder: es la teoría del extraterrestre.
  • No justificarlo todo: dejar que el espectador establezca sus propias certezas.
  • Vincular un efecto clásico a algo personal para el espectador.
  • Crear a medida para un contexto preciso, en lugar de adaptar un número existente. Nuestro artículo sobre el mago-artista y la construcción de un estilo prolonga esta cuestión.

Preguntas frecuentes sobre Boris Wild

¿Quién es Boris Wild?

Boris Wild es un mago francés de close-up y escenario, con base en París. Ganó el Gran Premio de los campeonatos de Francia de la FFAP, un premio en los Monte Carlo Magic Stars y un galardón en los campeonatos mundiales de la FISM.

¿Qué es el Kiss Act?

Es el número de cartas que dio a conocer a Boris Wild. Cuenta la historia de un primer amor y le valió un premio en la FISM. También lo actuó en el Magic Castle de Hollywood.

¿Realmente sorprendió Boris Wild a Penn & Teller?

Sí. Actuó en la séptima temporada de Penn & Teller: Fool Us y ganó el trofeo de los magos que los sorprendieron.

¿Qué es la teoría del extraterrestre?

Es una herramienta de creación que presenta en conferencias: imaginar que uno es un ser dotado de verdaderos poderes que debe esconder, y buscar el efecto y la presentación que le parecerían propios, sin que el método dicte nada.

La emoción como hoja de ruta

Lo que Boris Wild enseña es menos una técnica que una jerarquía: la emoción fija el marco, la presentación sigue, el método se pone al servicio de ambas. Es una lección útil para todo mago que busque salir de la encadenación de trucos para construir un número del que la gente recuerde.

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